Antes de decidir: pagar o recurrir
Pagar en los 20 días naturales siguientes a la notificación reduce la multa a la mitad, pero pone fin al procedimiento. Recurrir tiene sentido cuando tienes pruebas sólidas de que la multa no es correcta: un error en la matrícula, que no conducías tú, o una señalización confusa o inexistente.
Cómo presentar alegaciones
- Lee bien la notificación: identifica el número de expediente, el órgano que multa y los hechos denunciados.
- Reúne pruebas: fotografías, testigos, tiques de aparcamiento o documentos que demuestren tu versión.
- Redacta el escrito: con tus datos, el número de expediente, los hechos que niegas y lo que pides, que se anule la sanción.
- Preséntalo: en la sede electrónica de la DGT si es una multa de Tráfico, o en el ayuntamiento si es municipal. Guarda el justificante.
Si no eras tú quien conducía
El titular del vehículo tiene la obligación de identificar al conductor cuando se lo piden. Si no lo haces sin causa justificada, te pueden poner una multa distinta y más alta.
Qué pasa después
La administración revisa tus alegaciones y dicta una resolución. Si te la desestiman, tendrás que pagar el importe completo, aunque todavía puedes presentar un recurso de reposición y, finalmente, acudir a los tribunales.
Preguntas frecuentes
¿Recurrir paraliza el pago?
Mientras se resuelven las alegaciones no tienes que pagar, pero si te las desestiman pagarás el importe completo, sin descuento.
¿Puedo recurrir y pagar con descuento a la vez?
No. Pagar con descuento supone renunciar a presentar alegaciones.